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Retrato de Manuel Godoy realizado por Antonio Carnicero
Manuel Godoy y Álvarez de Faria,
noble y político. Nació en una casa solariega de Castuera (Badajoz) que tenían sus padres residentes en Badajoz en 1767 y murió exiliado en París (Francia) en 1851 a los 84 años de edad.
Fue favorito y primer ministro del rey Carlos IV y acaparó gran cantidad de títulos nobiliarios.
Familia
Era hijo de José Godoy, militar, noble y regidor perpetuo de Badajoz y de Antonia Álvarez de Faria . Fueron siete hermanos. Se casó con María Teresa de Borbón y Vallabriga, condesa de Chinchón con quién tuvo una hija. Con su segunda esposa Pepita Tudó tuvo cuatro hijos de los que sobrevivieron dos.
Formación
Su padre se preocupó por la formación de sus hijos en el aspecto intelectual y físico, para que pudieran seguir con éxito la carrera militar, así que después de los estudios elementales, Godoy estudió matemáticas, humanidades y filosofía.Al llegar en 1784 a la Corte de Madrid fue admitido por Carlos III en la Guardia de Corps, donde ya servía su hermano Luis. En Madrid, estudió francés e italiano con los hermanos Joubert.Varios antepasados de Godoy pertenecieron a las Ordenes Militares de Santiago y Calatrava, igual que él mismo y dos de sus hermanos. Para el ingreso en las mismas se requería probar nobleza no interrumpida en ocho grados.
Trayectoria política
Cuando Carlos IV accedió al trono en 1788 ya le unía cierta amistad con Godoy así que ese año ascendió a Godoy a cadete supernumerario con servicio en palacio. En 1789 ya era coronel de caballería y caballero de Santiago, en 1790 comendador de la Orden, en 1791 mariscal de campo, gentilhombre de cámara, teniente general y recibió la Gran Cruz de Carlos III. En 1792 le concedieron el titulo de duque de Alcudia con grandeza de España, el Toisón de oro y en 1793 ascendió a capitán general y después fue duque de Sueca, marqués de Alvarez, Señor de Soto de Roma, etc.Fue nombrado Primer Ministro en 1792, hasta 1798, Godoy emprendió reformas que tuvieron tuvieron como fin limitar o controlar el poder de la Alta Nobleza; también reanudó las políticas reformistas. Redujo los monopolios gremiales, apoyó la ley agraria, suprimió algunos impuestos, liberalizó los precios de las manufacturas.En 1801 regresó al gobierno con título de generalísimo, título nunca otorgado antes en España, coincidiendo con la victoria sobre Portugal en la guerra de las Naranjas que consiguió que Olivenza se incorporarse al reino de España. Firmó el Tratado de Amiens (1802), por el que España obtuvo de Gran Bretaña la isla de Menorca a cambio de Trinidad.
Finalmente, en 1807, cerca ya de su caída, Carlos IV le concedió el título de gran almirante, con tratamiento de Alteza Serenísima, y de presidente del Consejo de Estado.

Guerra con Francia
La prisión de Luis XVI desató la guerra contra los revolucionarios de Francia, y Aranda, con criterio militar y político, se resistía a la aventura de que España participase en aquella guerra; pero Godoy se mostró partidario de ella, como defensor de la monarquía y de la casa de Borbón, en el momento agudo de la crisis revolucionaria. Firmó el convenio con Inglaterra, y España se incorporó a la primera coalición. La guerra contra la Convención Nacional francesa, iniciada victoriosamente, concluyó con desastre y la desgraciada paz que terminó en 1795 con el Tratado de Basilea, recuperando España todas las tierra conquistada por los franceses en el País Vasco y Navarra a cambio de la parte española de la Isla de Santo Domingo. Fue entonces cuando se le concedió el Titulo de Príncipe de La Paz
Desde entonces, la política exterior española quedó vinculada a los intereses franceses: por el Tratado de San Ildefonso (1796) el Directorio francés dispuso de la flota española para luchar contra Gran Bretaña.

Rumores de alcoba
Los historiadores favorables al reinado de Fernando VII propagaron el rumor de que Godoy mantenía un romance extramatrimonial con la reina María Luisa, con el fin de desprestigiarle a él y la monarquía de Carlos IV. En sus memorias Godoy desmiente discretamente esos rumores.Algunos historiadores modernos actuales, no dan veracidad a la aventura de la reina María Luisa de Parma con Godoy. Confirman estos autores que la rápida ascensión de Godoy fue impulsada por las repercusiones que la revolución francesa y su giro cada vez más radical tuvieron en la península.
Acciones de gobierno
Consiguió en 1797 formar un gobierno integrado por los personajes más ilustres de la Ilustración española, muchos de los cuales ya habían desempeñado puestos relevantes con Carlos III. Jovellanos se convirtió en secretario de Justicia. Francisco de Saavedra se hizo cargo de la Hacienda. Francisco Cabarrús, uno de los creadores del Banco de San Carlos, fue enviado como embajador a París. Juan Meléndez Valdés y Mariano Luis de Urquijo ocuparon también puestos importantes.En 1801, Godoy se desembarazó de sus rivales y, aunque el cargo de primer secretario lo ocupó su primo político Pedro Cevallos, volvió a ser de nuevo la figura preeminente del gobierno. Pero a pesar de todas esas acciones no logró parar las críticas de sus oponentes más reaccionarios.
Relaciones con Napoleón BonaparteManuel_Godoy_Spain.jpg
Cuando Napoleón Bonaparte llegó al poder en Francia, Godoy logró una paz favorable a España y Portugal, en ese tiempo se firmó el Tratado de Badajoz, por la cual Portugal cedió a España la plaza de Olivenza y se comprometió a cerrar sus puertos a los ingleses.Napoleón, estaba necesitado de una tregua y acabó por firmando la Paz de Amiens con Inglaterra en (1802), por la que España recobró Menorca, perdida durante la contienda, y cedió la isla Trinidad a los británicos.A pesar de la amistad con Francia, Napoleón obligaba a España, con amenazas, a ejecutar sus designios. Así, arrancó primero a Carlos IV un convenio de neutralidad y después una nueva alianza (1805), que trajo la derrota de la flota franco-española en Trafalgar a manos británicas. Esta derrota naval supuso el principio del fin de la vida política de Godoy. A partir de ese momento los descontentos con su política se unieron en torno al príncipe heredero Fernando VII.Godoy temió por su suerte y la de Carlos IV, creyó que, lo mejor era unirse más estrechamente al emperador francés.Napoleón que apreciaba a Godoy como hombre y como ministro y le propuso un plan para dar satisfacción a sus ambiciones. Así que en 1806, Godoy le propuso a Napoleón que entrase en Portugal y que le concediera una porción del mismo.Godoy se plegó entonces a las exigencias napoleónicas, mientras Napoleón fingió creer en la sinceridad de Godoy. España se adhirió al bloqueo continental y otorgó a Napoleón su concurso militar. Pero como era preciso que Portugal entrara también en el bloqueo y el regente del reino se oponía, el emperador francés preparó el tratado de Fontainebleau , por el que Portugal se dividiría en tres partes: la del norte, para compensar a los destronados reyes de Etruria, la del centro, para cambiarla por Gibraltar y demás colonias arrebatadas por los ingleses, y la del sur, para Godoy, como príncipe de los Algarves.A Carlos IV, Napoleón le garantizaba la posesión de sus estados de Europa, y le nombraría mperador de las Américas. Un ejército francés entraría en España camino de Portugal, al que seguiría otro español. Cuando Godoy descubrió que en los cálculos napoleónicos, además de someter a Portugal, se hallaba el de ocupar la propia España, la situación ya no tendría remedio.
Motín de Aranjuez: la caída de Godoy
La noche del 19 de marzo de 1808, el pueblo de Aranjuez, dirigido por una parte de la nobleza traidora al rey por culpa del recorte de sus privilegios que había impulsado Godoy, asaltó el palacete que Godoy tenía en Aranjuez, en el llamado Motín de Aranjuez, tras el cual fue destituido de sus cargos y honores, como lo fue el rey Carlos.Las posesiones de Godoy que eran numerosas fueron objeto de rapiña. Incluso el Estado se hizo con la posesión de algunos palacios, el vellocino de oro que hoy día se contempla en Apsley House que había pertenecido a Godoy y siguiendo otros de tales bienes los más extraños caminos hasta acabar en la National Gallery Museo del Prado (Majas vestida y desnuda) o Real Academia de Bellas Artes.El motín de Aranjuez supuso la ruptura de la legalidad, y como consecuencia del exilio de su familia real y el vacío de poder, a los pocos meses se produjo la invasión francesa y la correspondiente pérdida de soberanía de España. La Guerra de la Independencia produjo la expoliación de los tesoros nacionales , la casi extinción de su ganadería e industria y más remotamente la pérdida de los territorios americanos, y después el reinado del peor rey que pudiera haber tenido España en el siglo XIX, Fernando VII, tras cuyo ominoso reinado, dejó por herencia unas guerras carlistas que hicieron del siglo XIX, de principio a fin, un siglo para olvidar.
Destierro y muerte
Godoy se fue al exilio junto a sus antiguos soberanos y les fue fieles hasta su muerete. Godoy acompañó a Carlos IV y María Luisa a Compiègne y Marsella. En 1812 se instaló con ellos en Roma, en el palacio Barberini, donde años después murieron los reyes.external image 220px-Manuel_Godoy.jpgFernando VII, persiguió a Godoy incluso en el exilio. Le despojó de los títulos de príncipe de la Paz y príncipe de Bassano, éste concedido por el Papa, e invalidó el testamento que la reina hizo en su favor. Lo que le llevó a la miseria, ya que le fueron confiscados todos sus bienes sin formación de causa alguna.Godoy se instaló en París en 1832, y Luis Felipe de Orleans le concedió una modesta pensión, con la que pudo dedicarse a escribir sus Memorias, publicadas en París entre 1836 y 1838 y luego en Madrid en versión española. Estas memorias son documento indispensable para conocer las acciones de gobierno y los principios que las impulsaron.
Reposición
La reina Isabel II dictó dos decretos en 1844 y 1847 que establecían la devolución a Godoy todos sus bienes. Le fueron reintegrados los honores, cargos militares y títulos, salvo los de "príncipe de la Paz", "generalísimo" y "gran almirante". A los ochenta años, Godoy hubiera podido por fin volver a su patria, pero no se decidió. En París asistió a las jornadas revolucionarias de junio de 1848 y a la exaltación al poder de Napoleón III.La demora en la entrega de sus bienes superó el momento de su muerte, continuando sus herederos las reivindicaciones, hasta que en tiempos de la Primera República (1871) el presidente Emilio Castelar declaró la nacionalización de todos los bienes de Godoy, pese a que éste tenía sobre ellos los títulos de propiedad y las sentencias judiciales a su favor que declaraban como expoliación ilegal las confiscaciones que había sufrido desde 1808.
Valoración
Antes de 1990 la historia en general se ensañó con Godoy, en especial por el origen de su rápido encumbramiento y la amplitud de sus poderes, y su fama e imagen en general fueron nefastas durante décadas.Desde 2001, los estudios sobre Godoy, empiezan a transmitir una imagen y valoración más positivas, destacando que fue la propaganda napoléonica quien manipuló y tergiversó la realidad para poner al pueblo en contra de Godoy y que luego se unió más tarde la propaganda negativa de Fernando VII, que había considerado siempre a Godoy, como un peligroso rival.Godoy favoreció el regalismo y el enciclopedismo y mantuvo a raya a la Inquisición, además autorizó la vuelta de los jesuitas. Su oposición a los privilegios de la alta nobleza le acabó costando el odio de una parte de este importante estamento, que constituía la facción más reaccionaria de la España de esos años.
Labor científica y cultural
En 1793 fundó la primera escuela de Veterinaria y dos años después, una Escuela Superior de Medicina en Madrid. Creó el Cuerpo de Ingenieros Cosmógrafos, el Jardín Botánico de Sanlúcar, el Cuerpo de Ingenieros de Caminos, el Depósito Hidrográfico, el Observatorio Astronómico, la Escuela de Sordomudos, el Instituto Pestalozziano, etc.Fue mecenas de la Arqueología española,impulsó las excavaciones arqueológicas en Duratón, Segóbriga, Sagunto o Mérida y la restauración de la Torre de Hércules en La Coruña.Cabe destacar que auspició la primera legislación de alcance nacional para la protección de Antigüedades, la Instrucción formada por la Real Academia de la Historia sobre el modo de recoger y conservar los monumentos antiguos descubiertos o que se descubran en el Reino. En 1803, dictó una normativa vanguardista que por primera vez obligaba a la protección también de los monumentos hebreos y árabes.Fue también un gran mecenas artístico: protegió a Goya, Meléndez Valdés, Moratín, etc.

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Fuentes

Manuel GodoyWikipediaManuel Gody. Príncipe de la PazEditor: FRB